miércoles, 16 de junio de 2010

El agua fluía suavemente en la superfice mostrando su infinito cambio en cada ondulación, embudo y velocidad. Al ser la misma sustancia, una hoja se deplazaba como si del viento se tratara. Giraba, mecía, era arratrada. Otras estaban atrapadas en los verdes filamentos de las algas que vivían en la corriente. Unos instantes de luz solar calentaron el ambiente lo suficiente para activar el aleteo de los insectos voladores, algunos se precipitaban al fliudo acuoso río y se elevaban con igual celeridad. Otros aleteaban instantáneos como la luz parpadeante de una estrella. Color crema, brillante el agua oscura reflejo de los árboles. Agua y Aire, Tierra que los mantiene, Fuego que los crea, hasta llegar directamente a la corriente. Hay otros lugares.
Primero un suelo despejado de vegetación, luego otros menos alterados con vegetación producto de los sedimentos que arrastra el río. Hay agua en él, apartados huecos llenos de líquido rojizo, estancado, materia en descomposición. Árboles caídos, piñas, hojas, arena. Infinitud de contrastes contínuos, parece que se repiten los ciclos pero continuamente van variando. Sombra, luz, frio, sombra, luz, calor, sombra, frio, frio, frio, luz, frio, calor, lluvia.

jueves, 10 de junio de 2010


Se han dado las circunstancias adecuadas para un encuentro mágico con la Hamadríade de la Encina de Orce.
Salida inesperada, fugaz visión.
Alegría y Sol de atardecer en el encuentro
Sea como sea lo que ha sucedido,
signifique lo que signifique que signifique
...

Amor a la Naturaleza y a .